Luego de varios meses sin escribir en este blog, en esta oportunidad reanudo esta vía. No por haber estado inactivo sino que la herramienta twitter se ha constituido en el medio ideal para intercambiar opiniones y transmitir mis ideas al mundo.
Sin embargo, a pesar de todas sus bondades, esta herramienta puede resultar insuficiente cuando las reflexiones requieran ser desarrolladas a fin de que puedan ser comprendidas cabalmente.
Es así que quiero hablar hoy sobre el caso de la inhabilitación política que la Contraloría General había establecido en contra de Leopoldo López años atrás y sobre la cual se pronunció recientemente la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
No hay que discutir en lo absoluto sobre el trasfondo político de la decisión de la Contraloría. Basta saber que nunca hubo un juicio mucho menos una sentencia de algún tribunal, según se nos ha informado.
Mucha razón tendría Leopoldo López cuando afirma que Hugo Chávez le tiene miedo.
Independientemente de las simpatías que cada uno de nosotros podamos tener hacia otros precandidatos a las primarias a celebrarse en febrero de 2012, hay que reconocer en Leopoldo López una perseverancia y positivismo dignos de ser emulados, cuando otros líderes han callado cediendo al chantaje del régimen, o no han sabido canalizar las inquietudes de los opositores esperando simplemente que el mismo colapsara o que Hugo Chávez falleciera por alguna enfermedad, o simplemente han llamado a un radicalismo del cual solo han defendido desde sus computadoras, algunas en el exterior.
Es aquí donde vemos una de las razones por las cuales Hugo Chávez ha tenido siempre miedo de Leopoldo López. No es un capricho personal, sino que seguramente los grupos de investigación, espionaje y planeación cubanos con que dispone el régimen han identificado a Leopoldo López como alguien con la potencialidad de superar a Chávez en la simpatía popular y constituirse en un líder nacional auténtico, no uno creado (o inflado) por los medios, y de allí la estrategia de anularlo políticamente (como todos los tiranos han practicado a lo largo de la historia universal).
Conocida entonces la sentencia por parte de la CIDH, la pregunta es sobre lo que hará el régimen, y me refiero a hacer, no a hablar.
Es conocido que hasta hoy (22 de Septiembre de 2011) Hugo Chávez ha dicho que no la acata, pero que “esperaría” lo que el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) dictamine. Esto quiere decir que de palabra hasta ahora hay un desconocimiento de la sentencia de la CIDH, pero de hecho no ha habido un pronunciamiento.
¿Cuándo se producirá el pronunciamiento y cual pudiera ser el mismo?
Es aquí donde comienzan propiamente las reflexiones de hoy.
Si el régimen ha tenido miedo de Leopoldo López, ¿Dejará ahora de tenerlo? Definitivamente no, con mas razón cuando su tema se ha convertido en una bandera contra el régimen y acatar la sentencia sería visto como una derrota política.
¿Tendría el régimen un temor ante lo que diga la comunidad internacional frente a una condena de la Organización de Estados Americanos (OEA) debido al no acatamiento de la sentencia de la CIDH?
Aún cuando creo que el régimen se ha cuidado mucho en crear una red de propaganda a nivel internacional, lo que para algunos pudiera entenderse que le da importancia a la opinión internacional, considero que realmente esta red ha sido creada para manipularla y no como miedo a la misma. Llegado el momento Hugo Chávez sería capaz de desconocer dictámenes de la Organización de Naciones Unidas (ONU) o de la OEA, por cualquier decisión que tomen. Si no las ha tomado (desconocimiento) es porque hasta ahora no ha tenido necesidad de ello y no porque tema tomarlas.
¿Cuáles beneficios traería al régimen el desconocimiento de la sentencia de la CIDH?
Aparte del beneficio para el régimen explicado anteriormente (anulación de Leopoldo López como figura política), podría esperar también que creara un factor de fricción dentro de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) según como ésta maneje el tema.
Un primer escenario es donde se mantiene la incertidumbre (parálisis) dentro de la MUD sobre la inhabilitación política de Leopoldo López, esperando que el régimen dé su pronunciamiento (de hecho no de palabra) sobre si acata o no la sentencia de la CIDH. Esta incertidumbre dentro de la MUD (no en la condena sobre el “no acatamiento”, sobre lo cual sí se ha manifestado) determinaría a que se espere que el Consejo Nacional Electoral (CNE) “habilite” a Leopoldo López. Al respecto el CNE ha manifestado que esperaría por un pronunciamiento del TSJ.
Mientras exista la incertidumbre sobre si el CNE incluiría a Leopoldo López como “habilitado” y con derecho a ser precandidato a las primarias, el tiempo juega a favor del régimen. Podrían transcurrir meses (y es probable que ocurra, en mi opinión) sin que se dé el pronunciamiento del TSJ.
En este escenario pueden darse varios casos:
En el primero se cumplan los plazos necesarios para organizar las primarias con apoyo del CNE y éste mantenga a Leopoldo López como inhabilitado. La MUD deberá decidir sobre la realización de las primarias sin apoyo del CNE con Leopoldo López como precandidato, o no realizarlas por no contar con tal apoyo. Si se realizan sin apoyo del CNE y Leopoldo resulta el triunfador se mantendría la situación de incertidumbre si el CNE lo aceptará como candidato. La incertidumbre se incrementaría y juega a favor del régimen.
Si otro precandidato resulta ganador la situación se aclararía y el “no acatamiento” de la sentencia de la CIDH dejaría de tener importancia (para efectos de la elección presidencial).
En el segundo las primarias se realizarían con apoyo del CNE, excluyendo a Leopoldo López. Esta acción llegaría a constituir un suicidio político de la MUD ya que podría ser visto (con lo que me identificaría) como una traición a Leopoldo López y generaría una desmotivación generalizada dentro de la oposición venezolana (otro de los beneficios de la estrategia del régimen). No importaría quien sea el candidato de la oposición ya que tendría la derrota asegurada.
¿Qué sucedería si Leopoldo López resulta ganador de las primarias organizadas sin CNE?
La respuesta vendría dada con varias preguntas: ¿Aceptaría el régimen finalmente la habilitación de Leopoldo López?
Por lo explicado anteriormente, dudo que el régimen lo acepte, y la pelota la tendría la MUD.
¿Aceptaría posteriormente la MUD un retiro forzado de la candidatura de Leopoldo López? Si lo hace ello llegaría a constituir un suicidio político como se explicó anteriormente.
¿Rechazaría la MUD participar en la elección presidencial porque el CNE no acepta la candidatura de Leopoldo López? Si lo hace se daría la situación de hace unos años, cuando la oposición se retiró de las elecciones parlamentarias (otro objetivo que también buscaría el régimen).
¿Qué debe hacer la MUD?
A mi juicio todos los precandidatos, incluyendo a Leopoldo López, deberían inscribirse para las primarias en conjunto, no en fechas separadas, dando la imagen de unidad.
En caso de que el CNE no acepte la inscripción de Leopoldo López realizar de inmediato el anuncio de que las primarias se realizarán sin el CNE.
Sin esperar hasta tanto las primarias se efectúen, sugiero que la MUD sea preactiva y solicite entonces la aplicación inmediata de la carta de la OEA a fin de que el régimen sea condenado y se materialice el costo político para el régimen (Si el régimen se descubre y posteriormente la elección presidencial no llegara a realizarse por las excusas que pudiera esgrimir, habría que estar conscientes que tal suspensión no sería causada como consecuencia de Leopoldo López, sino como consecuencia de la derrota segura que electoralmente el régimen sufriría).
En caso de que Leopoldo López sea elegido en las primarias como el candidato por la unidad, ya se habría recorrido el trecho ante la OEA.
En caso de que no sea elegido como el candidato por la unidad, se habría sacado provecho político y el régimen tendría que cargar con los costos políticos por no acatar la sentencia de la CIDH.
jueves, 22 de septiembre de 2011
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